lunes, 6 de diciembre de 2010

Octubre y Su Luna


Hacía tanto tiempo ya, que no me detenía a ver el cielo nocturno, sobre todo el que nos regala esta última etapa del año, tan despejado, tan azul oscuro, tan lleno de deseos y de sueños rotos. Justo, hace algunos días, lo hice, y fue una experiencia gratificante, aunque debo admitir que eso provocó un fuerte resfriado en mi, pero creo que ha valido la pena.

La luna, que grande y blanca estaba esa noche, incluso me llegué a sentir como un poeta enamorado de alguna bella damisela que lo espera encerrada en alguna torre, pero bastaron unos instantes, el sonido de un perro ladrando en la calle y de unas detonaciones de arma de fuego en la distancia, para regresarme a mi nocturna cotidianidad de proletario guatemalteco, que a penas y llega a ser un aprendiz de charlatán.

Enorme pelota reflejante que colgaba del techo de esta mi ciudad, de esta metrópoli tan necesitada de ilusión y esperanza. Deseé con todas mis fuerzas que por lo menos alguien mas estuviera observando la luna esa noche de octubre que yo lo hacía, y en efecto, mis deseos lunáticos fueron concedidos, pues cuando mas absorto me encontraba viendo aquel espectáculo gratuito, un gato vecino se posó en mi techo de lámina a maullar. Que espectáculo aquel, escuchar a mi felino compañero y observar su silueta dibujada por la luz que refleja nuestro satélite, solo me hizo falta la compañía femenina de rigor para que todo se convirtiera en un cuento al mejor estilo de Benedetti, pero no era así, no todo puede ser perfecto en esta vida.

Historias de espantos y de enamorados se refrescaron en mi memoria, luego vinieron a mi, datos de índole científica, y empecé a recordar datos matemáticos respecto a la distancia de la tierra a la luna (a lo Julio Verne) y otra información que no viene al caso mencionar.

Ahora que escribo esto, caigo en la cuenta de todo lo que esa luna de octubre trajo a mi, recuerdos, imágenes, sensaciones, gripe, etc., y no puedo dejar de sentir un poco de tristeza por todas aquellas personas que ya no tienen el tiempo ni el lugar para poder voltear hacia el cielo nocturno, siento lástima por todos aquellos que al dejar atrás su capacidad de asombro ante un espectáculo tan sencillo pero gratificante, han perdido la oportunidad de volver a ser niños, la oportunidad de enamorarse y de prometer amor eterno (aunque la vigencia de dicha promesa dure solo lo que la luna esté llena).

martes, 30 de noviembre de 2010

adios noviembre...

Adios noviembre, fuiste un mes difícil, contigo vinieron mas enfermedades de lo normal, me trajiste stress adicional, te vas, pero antes de largarte aún lograste arreglarte para dejarme con una pequeña confusión sentimental, que bueno que ya solo te quedan dos horas de vida, muere de una vez y deja de molestarme. Espero que tu hermano diciembre no sea tan hijueputa como tú lo has sido, espero que este último mes me traiga la reconciliación que tanto añoro, y que no me deje solo el recuerdo de la cancioncita de B&B y el bolsillo vacio...

martes, 16 de noviembre de 2010

EL ROCK, LA BANDA SONORA DE MI VIDA

En alguna parte escuché lo siguiente: “…y cuando la humanidad desaparezca, en algún lugar, bajo una roca, habrá una cucaracha tocando un riff de rock”. En efecto, la música nunca desaparecerá, evolucionará o involucionará, pero ahí seguirá, en especial el rock and roll, tal y como lo ha hecho en mi vida.

Recuerdo la primera vez que escuché un acorde, el redoble de la caja, el poderoso latido de un bajo, la estruendosa voz del líder de alguna banda de rock, y desde ese día, no he vuelto a ser el mismo, pues el rock and roll se ha vuelto una parte inherente de mi, como un medio de expresión y como una forma de catarsis para exorcizar mis demonios internos. A lo largo de todos estos años en los que he disfrutado de la irreverencia y el poder que me otorga este género de música, me he topado con detractores de la misma, gente que no solamente no comparte mi gusto, sino que, critica sin saber, habla sin fundamentos y simplemente me (nos) catalogan de satánico, y en el menor de los casos, de loco. No puedo dejar de sentir lástima por toda esa gente que solo cumplen con la función que les fue impuesta por una sociedad que no sabe que existen, y que sin embargo les impuso los roles que deben cumplir dentro de este juego, me refiero a que solo vienen a: nacer, crecer, reproducir, destruir cosas bellas, y por último matarse entre si mismos.

Con decepción me encontré con una especie de pseudo reportaje comentario, que dice en uno de sus párrafos: “Causa tristeza el espectáculo que ofrecen los promocionados conciertos de rock. Gente histérica, desmayos, desórdenes callejeros, violencia y... al final lo único que queda es un vacío interior. Es que acaso no existe otro tipo de música?”. A lo cual me pregunto yo: ¿Qué sucederá cuando rompan su burbuja de cristal y se den cuenta de que desperdiciaron su vida siendo como unos “bueyes que van al matadero” -citando al gran Esteban Echeverría-? Siempre he sido tolerante con todo tipo de comentarios, pero desde algún tiempo me he venido diciendo a mi mismo “ya basta”, creo estar en un punto de cero tolerancia hacia las criticas sin fundamento, sobre todo si se ataca a una de las expresiones mas puras que conozco, el rock.

Viene a mi mente en este preciso momento, las palabras del brasileño Ezio Fabio Bazzo, quien nos da un golpe directo cuando dice: “La sumisión es la moral de los Asnos y por causa de ella, el mundo se atasca en las ciénagas. Tú ya naciste sumiso. Creciste sumiso. Estudiaste sumiso. Trabajas sumiso. Fuiste a fiestas, a la iglesia, a los cuarteles, al matrimonio y al bautismo de tu hijo, sumiso.” De acuerdo, estoy por completo de acuerdo, y por eso seguiré gritando a todo pulmón que me fascina la música estridente, pues es por medio de ella que me declaro como alguien “no sumiso”, es por medio del rock que puedo, por un momento, romper con las cadenas que debo cargar y ser libre.

Requirió de mucho valor y calma, terminar de leer esa hoja a la que hago alusión, y un párrafo antes del fin, me encuentro con otra sección que me causa nausea: “Atrae a muchos jóvenes por su letra muy difusa porque creen que describe realidades y problemas del mundo: SIDA, droga, sexo, pobreza, guerra, etc.; expresan insatisfacciones que sienten muchos jóvenes por las injusticias sociales y los ideales que tienen para un mundo mejor. Pero ¿qué ejemplo de vida nos dan los ídolos de la música moderna?, ¿qué ha logrado para todos nosotros los jóvenes?, ¿qué verdaderas soluciones ha traído las filosofías del rock?” Y yo me pregunto ahora ¿Qué ha hecho la iglesia?, criticar el uso del condón, hacerse de la vista gorda (como decimos en buen chapín) frente al problema de las drogas, porque sabemos de las debilidades carnales de los representantes de las distintas religiones; darle “alimento espiritual” a aquellos que lo único que necesitan es una pieza de pan, y así puedo mencionar muchos detallitos mas al respecto.

No quiero continuar porque voy a empezar a divagar en otros aspectos a los que no quiero darles mucha importancia, me basta con decir que no me importa lo que los demás digan, incluso si es alguien querido quien lo hace, el rock and roll siempre será parte de mi vida, y si alguna vez llego a quedar varado en alguna isla desierta, me gustaría poder tener a mano, aparte de mis libros, una dotación enorme de baterías, un reproductor de discos y toda mi colección de rock (en inglés, español y de todos los subgéneros del mismo).

domingo, 7 de noviembre de 2010

QUIEN SABE...

Hoy, no quiero poner nada de mi creación acá, solamente he hecho un estratégico copy-paste de este fenomenal poema de Benedetti (QEPD), obra que he compartido con muchas personas y que me ha costado críticas asquerosas por parte de fanáticos religiosos. Como sea, seguirá siendo de mis favoritos de este fallecido y genial escritor uruguayo.

Quién sabe

¿Te importa mucho que Dios exista?
¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino?
¿que tus oraciones carezcan de interlocutor?
¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto?
¿que los torturadores puedan ser hijos de Dios?
¿que haya que amar a Dios sobre todas las cosas
y no sobre todos los prójimos y prójimas?
¿Has pensado que amar al Dios intangible
suele producir un tangible sufrimiento
y que amar a un palpable cuerpo de muchaha
produce en cambio un placer casi infinito?
¿acaso creer en Dios te borra del humano placer?
¿habrá Dios sentido placer al crear a Eva?
¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a Dios?
¿acaso Dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre,
o no es ni siquiera una confiable anestesia?
¿te importa mucho que Dios exista? ¿o no?
¿su no existencia sería para tí una catástrofe
más terrible que la muerte pura y dura?
¿te importará si te enteras que Dios existe
pero está inmerso en el centro de la nada?
¿te importará que desde el centro de la nada
se ignore todo y en consecuencia nada cuente?
¿te importaría la presunción
de que si bien tú existes
Dios quién sabe?

jueves, 7 de octubre de 2010

Simple...




Es tan simple, si, tan simple, solo tengo ganas de gritarle al mundo, a todo el mundo por sus estupideces, a mi, frente al espejo, por mi insensatez: ¡A LA MIERDA CON TODO!!!!!... ¡Carajo!!!...